Instalación de placas solares en Navarra
Instalar placas solares puede ayudarte a reducir una parte importante de la factura de la luza, pero para que una instalación tenga sentido hay que dimensionarla correctamente.
No se trata de llenar el tejado de paneles. Hay que conocer cuánto consumes, a qué horas lo haces, qué espacio tienes disponible y qué otros consumos eléctricos existen en la vivienda: aerotermia, aire acondicionado, coche eléctrico, piscina o cualquier otro equipo que pueda aprovechar la energía producida durante el día.
En Aratz Clima estudiamos cada instalación para adaptar la potencia fotovoltaica al consumo real de la vivienda y evitar tanto quedarse corto como instalar más paneles de los necesarios.

Produce la electricidad que consumes
Los paneles fotovoltaicos convierten la energía del sol en electricidad que puede utilizarse directamente en tu vivienda o negocio.
Cuando los paneles están produciendo y en casa existe consumo, esa energía se aprovecha directamente y reduces la electricidad que necesitas comprar a tu comercializadora de luz.
Por ejemplo, durante las horas centrales del día una instalación puede alimentar electrodomésticos, climatización, aerotermia o incluso cargar un vehículo eléctrico. Si en ese momento produces más electricidad de la que estás consumiendo, el excedente puede enviarse a la red para obtener una compensación en la factura o almacenarse en una batería si la instalación dispone de ella.
Una buena instalación fotovoltaica no es necesariamente la que tiene más placas, sino la que mejor se adapta a cómo consumes electricidad.

¿Cuántas placas solares necesita una vivienda?
No existe una única respuesta válida. Dos viviendas similares pueden necesitar instalaciones completamente diferentes.
Una familia que está fuera durante prácticamente todo el día no consume igual que una vivienda con teletrabajo, piscina, aerotermia o un coche eléctrico que se carga habitualmente en casa.
Para dimensionar una instalación tenemos en cuenta, entre otros factores:
- consumo eléctrico anual
- distribución del consumo durante el día
- orientación e inclinación de la cubierta
- superficie disponible
- sombras
- potencia de la instalación
- posibles consumos futuros
- existencia de aerotermia, climatización o vehículo eléctrico
- posibilidad de instalar batería
La idea es sencilla: producir energía cuando realmente pueda aprovecharse.

¿Cuánto se puede ahorrar con placas solares?
Depende fundamentalmente de dos cosas: cuánto produce la instalación y cuánto de esa producción eres capaz de utilizar directamente.
Ese porcentaje se denomina autoconsumo. Cuanta más electricidad producida por tus placas utilices directamente en casa, menos electricidad tendrás que comprar de la red.
Por eso dos instalaciones con la misma potencia pueden ofrecer resultados económicos distintos.
Una vivienda con consumos durante las horas solares puede aprovechar una parte importante de la producción. En cambio, si prácticamente todo el consumo se concentra por la noche, el comportamiento será diferente.
También influyen el precio de la electricidad, la compensación de excedentes y, si disponemos de baterías para aprovechar los excedentes.
Por eso, para calcular el ahorro, hay que utilizar los consumos reales de cada cliente en lugar de aplicar un porcentaje genérico.

Fotovoltaica y aerotermia
La aerotermia funciona con electricidad, por lo que una instalación fotovoltaica puede cubrir parte de su consumo cuando existe producción solar.
Por ejemplo, durante las horas centrales del día podemos aprovechar la electricidad de los paneles para climatizar la vivienda o producir agua caliente sanitaria.
Esto permite aumentar el porcentaje de energía solar que utilizamos directamente.
Pero tampoco conviene simplificarlo diciendo que con placas solares la calefacción pasa a ser gratuita. Durante el invierno la demanda de calefacción aumenta precisamente cuando las horas de sol son menores y parte del consumo se produce fuera de las horas de generación fotovoltaica.
La clave está en diseñar ambos sistemas para que trabajen conjuntamente. Si vas a instalar aerotermia, conviene tenerla en cuenta al dimensionar la fotovoltaica.
Y al contrario. Si ya tienes placas solares y estás pensando en sustituir tu caldera por aerotermia, es importante conocer qué producción fotovoltaica tienes disponible y cómo cambiará tu consumo eléctrico.
Fotovoltaica y aire acondicionado
El aire acondicionado es uno de los consumos que mejor puede combinar con la producción fotovoltaica.
Los días de mayor necesidad de refrigeración suelen coincidir también con periodos de alta producción solar. Esto significa que parte de la electricidad necesaria para climatizar la vivienda puede proceder directamente de los paneles.
En viviendas donde el aire acondicionado tiene bastante uso durante el verano, esta combinación puede ayudar a aumentar considerablemente el autoconsumo.

¿Qué pasa con la energía que no consumes?
Cuando los paneles producen más electricidad de la que necesita la vivienda en ese momento se generan excedentes. Y por regla general esos excedentes acaban volvándose a la red eléctrica y dependiendo del contrato que tengas con tu comercializadora, puedes recibir una compensación económica por esa energía que se descontará de tu factura (que normalmente es una auténtica miseria).
Es por ello que siempre resulta más interesante utilizar directamente la electricidad producida que enviarla a la red para posteriormente volver a comprar energía.
Por eso el diseño de la instalación debe buscar un equilibrio entre producción, almacenamiento y consumo.
¿Merece la pena instalar baterías?
Una batería permite almacenar parte de la electricidad producida durante el día para utilizarla posteriormente, por ejemplo durante la tarde o la noche.
Esto puede aumentar el autoconsumo de la instalación y reducir todavía más la dependencia de la red y en consecuencia la factura de la luz.
Pero instalar una batería también supone una inversión adicional. Por eso, aunque en la mayoría de casos merece la pena instalar baterías, hay que analizar:
- producción fotovoltaica
- consumo durante las horas solares
- consumo nocturno
- excedentes habituales
- precio de compra de electricidad
- coste de la batería
- necesidades futuras de la vivienda
En la mayoría de casos tiene sentido instalar baterías, pero en otros puede resultar más interesante preparar la instalación para incorporar una batería más adelante.
¿Y si se va la luz?
Este punto suele generar bastante confusión.
Una instalación fotovoltaica convencional también se desconecta cuando se produce un corte de suministro eléctrico, aunque los paneles estén produciendo.
Se hace por seguridad para evitar que la instalación pueda enviar electricidad a la red mientras se están realizando trabajos en ella.
Para disponer de electricidad durante un apagón es necesario instalar un sistema específicamente preparado para funcionar en backup o modo isla.
Normalmente esto requiere una configuración compatible, batería y los elementos de protección y gestión correspondientes.
Tener placas solares no significa automáticamente tener electricidad cuando se va la luz.
Si disponer de suministro durante los cortes es importante para ti, conviene contemplarlo desde el diseño inicial de la instalación.

Una instalación solar no debería diseñarse únicamente pensando en lo que consumes hoy. Hay cambios que pueden modificar bastante el consumo eléctrico de una vivienda durante los próximos años. Por ejemplo: Sustituir una caldera por aerotermia, instalar aire acondicionado, comprar un coche eléctrico, instalar una piscina, añadir una batería…
Podemos diseñar instalaciones preparadas para incorporar almacenamiento desde el principio o añadir una batería posteriormente.
Los sistemas actuales permiten gestionar de manera bastante precisa cómo se utiliza la energía:
Primero se aprovecha la energía producida directamente en casa. Cuando existe excedente, puede utilizarse para cargar la batería y, una vez cubierta su capacidad, enviar el sobrante a la red.
Posteriormente, cuando los paneles dejan de producir, la vivienda puede utilizar la energía almacenada.
La configuración concreta dependerá del sistema instalado y de las necesidades de cada vivienda.
Preguntas frecuentes sobre placas solares
Paneles, inversores, optimizadores, baterías, kWh, excedentes, autoconsumo… Es normal que al empezar a informarte aparezcan un montón de conceptos nuevos.
Nuestro trabajo no es simplemente venderte unos paneles, es explicarte qué necesitas, qué puedes esperar realmente de la instalación y qué opciones tienen sentido para tu vivienda. Sin instalar cosas que no vas a aprovechar y sin prometer ahorros imposibles.
Una instalación fotovoltaica requiere relativamente poco mantenimiento, pero conviene comprobar periódicamente que todos sus componentes funcionan correctamente.
Es recomendable vigilar la producción mediante la aplicación de monitorización y realizar revisiones si se detecta una caída anormal de rendimiento.
La necesidad de limpieza de los paneles dependerá de la ubicación, inclinación de la cubierta, polvo, hojas u otras condiciones del entorno. No siempre es necesario limpiar los paneles con una frecuencia fija.
Los paneles fotovoltaicos están diseñados para funcionar durante muchos años.
Con el paso del tiempo su capacidad de producción se puede llegar a reducir, pero esto no significa que dejen de funcionar de forma repentina.
Además de la vida útil de los paneles, también hay que tener en cuenta otros componentes de la instalación, como el inversor o la batería si existe.
Por eso es importante utilizar equipos adecuados y realizar una instalación correctamente dimensionada.
Sí. La electricidad producida por la instalación fotovoltaica puede utilizarse para cargar un vehículo eléctrico.
El aprovechamiento dependerá de cuándo esté conectado el coche, cuánta producción solar exista en ese momento y de cómo esté configurado el sistema de carga.
Con determinados cargadores y sistemas de gestión energética es posible ajustar la carga del vehículo para aprovechar mejor los excedentes solares.
No. La producción cambia a lo largo del año debido principalmente al número de horas de luz, la posición del sol y las condiciones meteorológicas.
En verano normalmente existe una mayor producción diaria porque los días son más largos. En invierno la producción disminuye, aunque los paneles continúan generando electricidad.
Por eso es importante valorar la producción anual de la instalación y no únicamente lo que puede producir durante los meses de verano.
Sí. Los paneles fotovoltaicos siguen generando electricidad cuando hay nubes, aunque su producción disminuye respecto a un día completamente despejado.
La instalación se dimensiona utilizando la radiación solar disponible a lo largo del año, no suponiendo que todos los días van a ser soleados.
Por eso una instalación fotovoltaica sigue teniendo sentido en zonas como Navarra, donde las condiciones solares cambian bastante entre estaciones.
Una instalación fotovoltaica convencional también se desconecta cuando hay un corte de suministro, aunque los paneles estén produciendo electricidad. Esto se hace por seguridad para evitar que la instalación pueda inyectar energía a la red mientras se realizan trabajos en ella.
Para seguir teniendo electricidad durante un apagón es necesario disponer de un sistema específicamente preparado para funcionar en modo backup o modo isla. Normalmente este tipo de solución requiere batería y equipos compatibles con ese funcionamiento.
Sí. Aunque inicialmente no quieras instalar batería, puede ser interesante tener en cuenta esa posibilidad al elegir el inversor y configurar el sistema. De esta forma será más sencillo ampliar la instalación en el futuro si cambian tus hábitos de consumo o aumentan tus necesidades energéticas.
No necesariamente. Una instalación fotovoltaica puede funcionar perfectamente sin batería.
La batería permite almacenar energía producida durante el día para utilizarla más tarde, por ejemplo por la tarde o durante la noche, aumentando así el autoconsumo. Pero también supone una inversión adicional.
Casi siempre conviene poner batería, pero para saber si merece la pena hay que analizar cuánto produces, cuánto consumes durante el día, cuántos excedentes tienes y cómo se distribuye tu consumo.
Cuando los paneles producen más electricidad de la que necesita la vivienda en ese momento se generan excedentes. Lo habitual es que esa energía se envíe a la red eléctrica y pueda recibir una compensación económica en la factura, dependiendo del contrato que tengas con tu comercializadora.
Si la instalación dispone de batería, esos excedentes se almacenan para utilizarlos posteriormente.
En general, aprovechar directamente la energía solar es más interesante que producirla para enviarla a la red.
El ahorro depende de la cantidad de electricidad que produzca la instalación y, sobre todo, de cuánto de esa energía puedas utilizar directamente.
Cuanta más producción solar coincida con el consumo de la vivienda, mayor será el autoconsumo y menor será la cantidad de electricidad que necesitas comprar de la red.
También influyen el precio de tu tarifa eléctrica, la compensación de excedentes y la existencia o no de batería.
Por eso preferimos realizar estimaciones utilizando el consumo real de cada vivienda en lugar de prometer un porcentaje de ahorro genérico.
Depende de cuánto consumes, en qué momentos del día utilizas la electricidad y de las posibilidades de la cubierta.
No se calcula únicamente por metros cuadrados de vivienda. También tenemos en cuenta si existe aerotermia, aire acondicionado, piscina, vehículo eléctrico o si está previsto incorporar alguno de estos consumos en el futuro.
Por eso dos viviendas aparentemente similares pueden necesitar instalaciones fotovoltaicas muy diferentes.
Entre 6000 y 15000€ pero el precio depende principalmente del tamaño de la instalación, el número de paneles, el tipo de inversor, la dificultad de la cubierta y si se incorpora batería.
No todas las viviendas necesitan la misma potencia ni la misma configuración, por lo que no tiene demasiado sentido hablar de un precio único por instalación.
¿Cuánto podrías ahorrar con placas solares?
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