Una sustitución de caldera incluye la retirada del equipo antiguo, suministro e instalación de la nueva caldera, adaptación de conexiones, adecuación de la evacuación de gases cuando sea necesaria, puesta en marcha y comprobación del funcionamiento.
Cada vivienda es diferente, por lo que antes de preparar el presupuesto revisamos la instalación existente y detallamos qué trabajos están incluidos, así el cliente sabe desde el principio qué se va a realizar y qué modificaciones pueden ser necesarias.
