Las calderas de condensación aprovechan mejor la energía generada durante la combustión que muchos equipos antiguos y están diseñadas para trabajar de forma más eficiente.
Además, los modelos actuales incorporan sistemas de regulación y control más avanzados, lo que permite adaptar mejor su funcionamiento a las necesidades de calefacción y agua caliente de la vivienda.
El resultado final dependerá también de que la caldera esté correctamente dimensionada, instalada y configurada.
