Los equipos de aire acondicionado actuales están diseñados para ser muy silenciosos.
En el caso de los sistemas tipo split, la unidad interior suele generar un nivel de ruido muy bajo, similar al de un ventilador suave, por lo que resulta prácticamente imperceptible en el uso diario.
La unidad exterior sí puede generar algo más de sonido, pero los fabricantes han mejorado mucho la tecnología para reducir vibraciones y minimizar el ruido, por lo que en condiciones normales no suele ser un problema.
En sistemas por conductos, el ruido interior es todavía menor, ya que la máquina principal suele estar ubicada en zonas técnicas o falsos techos, distribuyendo el aire de forma más uniforme y discreta.
En cualquier caso, una buena instalación es clave para evitar vibraciones o ruidos innecesarios, ya que una mala fijación o un mal dimensionamiento pueden afectar al confort acústico.
