El ahorro depende de la cantidad de electricidad que produzca la instalación y, sobre todo, de cuánto de esa energía puedas utilizar directamente.
Cuanta más producción solar coincida con el consumo de la vivienda, mayor será el autoconsumo y menor será la cantidad de electricidad que necesitas comprar de la red.
También influyen el precio de tu tarifa eléctrica, la compensación de excedentes y la existencia o no de batería.
Por eso preferimos realizar estimaciones utilizando el consumo real de cada vivienda en lugar de prometer un porcentaje de ahorro genérico.
