Los paneles fotovoltaicos están diseñados para funcionar durante muchos años.

Con el paso del tiempo su capacidad de producción se puede llegar a reducir, pero esto no significa que dejen de funcionar de forma repentina.

Además de la vida útil de los paneles, también hay que tener en cuenta otros componentes de la instalación, como el inversor o la batería si existe.

Por eso es importante utilizar equipos adecuados y realizar una instalación correctamente dimensionada.