Depende de cuánto consumes, en qué momentos del día utilizas la electricidad y de las posibilidades de la cubierta.
No se calcula únicamente por metros cuadrados de vivienda. También tenemos en cuenta si existe aerotermia, aire acondicionado, piscina, vehículo eléctrico o si está previsto incorporar alguno de estos consumos en el futuro.
Por eso dos viviendas aparentemente similares pueden necesitar instalaciones fotovoltaicas muy diferentes.
