Una instalación fotovoltaica requiere relativamente poco mantenimiento, pero conviene comprobar periódicamente que todos sus componentes funcionan correctamente.
Es recomendable vigilar la producción mediante la aplicación de monitorización y realizar revisiones si se detecta una caída anormal de rendimiento.
La necesidad de limpieza de los paneles dependerá de la ubicación, inclinación de la cubierta, polvo, hojas u otras condiciones del entorno. No siempre es necesario limpiar los paneles con una frecuencia fija.
