No. La producción cambia a lo largo del año debido principalmente al número de horas de luz, la posición del sol y las condiciones meteorológicas.

En verano normalmente existe una mayor producción diaria porque los días son más largos. En invierno la producción disminuye, aunque los paneles continúan generando electricidad.

Por eso es importante valorar la producción anual de la instalación y no únicamente lo que puede producir durante los meses de verano.