Sí. Los equipos actuales están diseñados para funcionar también con temperaturas exteriores bajas.

Sin embargo, como ocurre con cualquier bomba de calor, su rendimiento puede variar según disminuye la temperatura exterior.

Por eso en zonas con inviernos fríos como Navarra es especialmente importante seleccionar correctamente el equipo y dimensionar la instalación teniendo en cuenta las temperaturas exteriores de diseño de la zona.

No basta con elegir una potencia basándose únicamente en los metros cuadrados de la vivienda.